Catequilla

Latitud 0º0’0”, Longitud w78º25’42”

Catequilla y los discos líticos.

Evidencias arqueoastronómicas en los Andes Ecuatoriales.

En la región de los Andes Ecuatoriales, existen algunas condiciones tanto astronómicas como geográficas que hacen de esta región, un sitio privilegiado para las observaciones astronómicas utilizando el horizonte como una herramienta definida para la observación, así como la medición de los movimientos aparentes de los astros.

A continuación, presentamos las características más sobre salientes con las que podemos contar:

En el ecuador terrestre no existen astros inortivos (astros que nunca aparecen o salen), ni tampoco astros inocciduos (astros que nunca se acuestan o se ocultan), por lo tanto en esta latitud se puede observar bóveda celeste de manera íntegra, es decir que todos los astros aparecen y se ocultan. De la misma manera, los tránsitos ascendentes como descendentes de los cuerpos celestes, se comportan de manera perpendicular a comparación de otras latitudes, tanto boreales como australes, donde se presentarán con más declinación a medida que aumenta la posición latitudinal.

Otra característica importante es con la que contamos geográficamente, ya que, a lo largo de la Línea Equinoccial alrededor del mundo, únicamente en los Andes Ecuatoriales se puede disponer de un horizonte natural definido, gracias al relieve montañoso que nos provee de puntos específicos para observar los ortos y ocasos de los astros en las cordilleras orientales y occidentales respectivamente.

Todas estas singularidades nos sugieren que este espacio geográfico y sobretodo su posicionamiento latitudinal deberían ser tomados en consideración para un profundo análisis desde el estudio de la astronomía cultural, así como en el estudio de la relación del paisaje andino, el vínculo cultural en la antigüedad con las montañas y los contextos arqueológicos desplazados en el valle interandino.

Descripción de los Andes Ecuatoriales. Cordillera occidental. Misiones Geodésicas Francesas, siglo XVIII

En el siglo XVII, las crónicas detallan la importancia del relieve montañoso de esta región, lo cual promovió la Misión Geodésica Francesa del siglo XVIII, expedición científica que tuvo como fin, el comprobar la forma de la Tierra con su achatamiento polar. Este evento histórico acontece, justamente porque esta región montañosa era la única en el paralelo cero, que ofrecía las condiciones orográficas para tales propósitos geodésicos. Sin embargo, los indígenas preincáicos, Quitu-Caras, ya habían desarrollado una consciencia astronómica local, la cual se evidencia en los diferentes sitios arqueológicos de la microregión de Lulumbamba o San Antonio de Pichincha.

La única elevación que se encuentra entre el horizonte de 360º, que nos proveen los Andes Equinocciales, es el Monte Catequilla y en su cima, se encuentra un sitio arqueológico, desde donde, también se pueden observar todos los sitios arqueológicos de la región y más de dos docenas de sitios urbanos con antecedentes prehispánicos. Lo más destacado de este sitio arqueológico, es que se encuentra atravesado por la línea equinoccial, con absoluta precisión.

Sin embargo, las evidencias que nos ayudan a comprobar el uso astronómico del sitio, en la época prehispánica, son la presencia de trece discos líticos de diferentes diámetros y diseños que presentan los empedrados a manera de mosaico, contenidos en cada uno de ellos. Hasta el momento se han encontrado 27 alineamientos astronómicos y geodésicos, comprobados con diferentes procedimientos, instrumentos y observaciones empíricas; y de la misma manera con la aplicación de diferentes programas informáticos para el análisis astronómico, geodésico y topográfico, con el fin de retro-alimentar la precisión con la que se ha desarrollado la presente hipótesis, la cual a su vez, nos provee del soporte necesario para un análisis macroregional, y así comprender el manejo del espacio en las épocas preincaicas.

La ventaja de trabajar con evidencias astronómicas antiguas es la poca variabilidad que sufren a través del tiempo y que a escala humana son casi imperceptibles y más aun cuando las sociedades prehispánicas no contaban con instrumentos ópticos. Las evidencias astronómicas también gozan del apoyo de datos matemáticos que pueden ser medibles, cuantificables y comprobables; esto nos ha permitido lograr hallazgos muy importantes dentro de las investigaciones.

Debido a que no contamos con recursos económicos suficientes para la investigación, las temporadas de investigación son muy reducidas, sin embargo el trabajo ejecutivo de las mismas, nos ha permitido desarrollar una gran base de datos de los recursos culturales de la región, con los que trabajamos en difusión y divulgación, con énfasis en los contextos arqueológicos, los cuales son desconocidos para la mayoría de la población local.

Los resultados de nuestras investigaciones serán publicados en el mes de Junio del 2012, en el solsticio de junio. Invitamos a los interesados a que conozcan nuetro trabajo, donde presentamos datos inéditos que reafirman nuestra razón de ser, una cultura ecuatorial. El evento será anunciado con un mes de anticipación, el mismo se presentará con una muestra cultural, por alrededor de una semana en el Centro Histórico de Quito, específicamente en el Centro Cultural Metropolitano.

Comment(1)

  1. REPLY
    juan carlos diaz says

    me siento complacido de la informacion publicada y mucho me agradaria poder estar constantemente informado de las actividades e investigaciones q ustedes constantemente realizan

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